Cazadores de mitos I : el clima en Bélgica
Hoy inauguro esta serie de posts. Inspirado del programa MythBusters (que confieso nunca he visto una emisión completa), donde los protagonistas intentan verificar o desmentir rumores o dichos de la sabiduría popular con métodos seudocientíficos. Aquí intentaré dar respuesta a las preguntas que me hace la gente sobre Bélgica y a los tópicos o prejuicios que la gente suele tener.
Empezaré por un clásico entre los clásico: el clima de Bélgica. ¿Llueve tanto cómo pensamos? ¿Cómo de frío es el invierno? ¿Y el verano?
Para que os hagáis una idea, estas son las previsiones de hoy y los tres próximos días. Tres días de lluvia y máximas de 20°. El mes de agosto del año pasado creo que ni siquiera vi el sol.
Estadísticamente llueve una media de 207 días al año. Casi casi dos de cada tres días.. o 4 de cada 7 si afinamos más. Hay 24,6 días al año por encima de los 25° y sólo 3,3 días por encima de los 30°. 46,8 días que alcanzan temperaturas negativas y 7,8 con máximas inferiores a cero. La media anual es de 9,7°, con temperaturas máximas y mínimas absolutas medias de 31,7° y -8,9°. Todo esto según datos del Institut Royal Météorologique (IRM).
Según mi experiencia los inviernos no son tan fríos como los pintan. En la EOI de Zaragoza tenía una profesora de ruso que venía de la región de los Urales donde alcanzan temperaturas de -30° pero que decía que nunca había pasado tanto frío como en Zaragoza con el cierzo. Y es que cuando sopla el viento en Zaragoza te salen témpanos en el moquillo. Aquí el invierno se hace largo, nieva de vez en cuando, pero es soportable con ir un poco abrigado.
El verano de aquí es como la primavera si miramos las temperaturas. También hay cambios bruscos de temperatura de un día para otro. Es normal pasar de 30° a 15° en un día. Si es verdad que hay poco días de calor, también es verdad que cuando el termómetro se aproxima a los 30° hay un bochorno insoportable. Hay que tener en cuenta que aquí hay muchos comercios sin aire acondicionado.. y viviendas casi ninguna! A todo esto hay que añadirle la humedad que acentúa el calor.
En resumen, nada como el clima de España, pero aqui no es tan malo como lo pintan. Y gracias a la cantidad de precipitaciones el paisaje es así de bonito con sus montes y sus bosques. Una de las cosas que más me choca es cuando vuelvo en avión y veo el secarral pasados los Pirineos, después de atravesar Bélgica y Francia todo verdes.
Si queréis podéis mandarme preguntas para la próxima entrega de Cazadores de mitos.

